Daily Archives: 16 abril, 2017

¡Otra muestra de rebeldía y coraje tricolor para seguir en lo más alto!

Nacional volvió a lograr una notable victoria que lo mantiene en lo más alto de la tabla de posiciones del Apertura: fue 3-1 ante Cerro en el estadio Luis Troccoli por la 11ª fecha del certamen.

Y fue una nueva muestra del espíritu de este equipo que, con el 1-1 en el marcador, soportaba el dominio del dueño de casa y no le encontraba la vuelta al partido.

Sin embargo, Martín Ligüera volvió a ser determinante y, con su anotación a los 81´, destrabó un encuentro que se presentaba muy, pero muy difícil.

El otro gran artífice de la victoria fue Rodrigo Aguirre, autor del golazo de la apertura, asistente en el segundo y, finalmente, el que puso las cifras finales con una corrida impresionante en los descuentos.

El Decano ganó en una cancha que nunca le fue fácil y se mantiene en lo más alto (26 unidades).

Otra vez con el corazón, otra vez con el sello de este plantel que, en las más difíciles, es cuando más saca a relucir su casta de eterno campeón.

PARTIDO. Fulgurante inicio de los albos que, a los 9´, ya ganaban 1-0 merced a un nuevo zurdazo implacable de Aguirre.

Es que el atacante y figura del último clásico, que comenzó jugando por el sector izquierdo, recibió en zona frontal un balón de un muy productivo Felipe Carballo, quien controló y trajo el útil desde la mitad de la cancha.

Sin pensarlo dos veces, el exnegriazul castigó de zurda a distancia. Salió un remate bajo, potente, cruzado y colocado que dejó sin asunto al guardameta cerrense. Golazo y 1-0.

En desventaja, el dueño de casa retomó el control del balón y esbozó una reacción, pero Nacional se mostró siempre muy disciplinado y bien parado.

En una de las pocas en que los albicelestes pudieron disparar en zona franca, el cabezazo de Rodrigo Canosa se fue desviado (25´).

Cada vez que las pudo hilvanar, las respuestas del Decano fueron muy peligrosas, como cuando a los 33´ Hugo Silveira, tras habilitación de Carballo, impactó al borde del área grande y Yonatan Irrazábal mandó al córner el envenenado tiro.

La mala noticia llegó casi inmediatamente: Carballo, de muy buenos minutos en el mediocampo, se sintió y tuvo que ser reemplazado. A la cancha Gonzalo Porras.

Cerro siguió yendo y, a los 39´, estuvo cerca del empate, pero Esteban Conde se lo negó.

Los tricolores sobrellevaron los embates y cerraron bien la primera mitad: fueron intensos, solidarios en el esfuerzo, disciplinados y, la más importante que tuvieron, la concretaron.

Los locales iniciaron el complemento controlando las acciones y, a los 57´, lograron igualar el cotejo.

En los minutos posteriores, mantuvieron el control de la pelota y el dominio del terreno, ante un equipo albo al que le costó responder y que no le encontraba la vuelta al juego. No encontraba las vías de salida y dependía en exceso de sus individualidades, bien marcadas por otra parte.

Ya estaban en cancha Sebastián Rodríguez y Ligüera y, cuando parecía que la jornada sabatina se iba a diluir sin final feliz para los nuestros, apareció el #10… Como siempre, porque Martín nunca deja a pie al más grande, aunque esta vez el gol fue más producto del empuje que de una jugada elaborada.

Es que faltaban solamente 9´. Toque en la salida en mitad de cancha. Aguirre para Diego Arismendi (otra figura importante, también junto a Diego Polenta en los instantes finales), de Arismendi para Alfonso Espino (siempre, siempre en buen nivel)… la jugada de diluye en los pies de un futbolista de Cerro, quien decide jugar muy atrás el balón para Irrazábal.

El golero tocó rápido para su compañero de zaga, que intentó salir jugando por derecha ante la marca de Aguirre. Rodrigo, pura potencia, trabó, ganó y enfilo al arco, pero, lejos de tomar una decisión rápida, fue analítico y vio como, por el segundo poste, arribaba Ligüera.

Pase perfecto y Martín, un elegido, tocó al gol con la clase que lo distingue. Un gol que salió del alma. ¡Nacional lo daba vuelta!

Impacto para los albicelestes, el Decano un poco más tranquilo. Aguantó de buena forma el asedio final del local y, ya para el final, balón largo, corrida indomable por izquierda de Rodrigo y definición exacta. 3-1.

Triunfazo y a seguir en lo más alto.

Los tricolores siguen desafiando las paradas más difíciles… y las sortean a todas con éxito.

Wanderers fue un escollo durísimo. Cerro, otro. Ambos peleando arriba.

Los albos sacando cabeza y demostrando que el corazón de este equipo es digno de un campeón.

via nacional.uy

La primera en casa

Ahora son cuatro las finales que restan por el Apertura.
En el inicio de la última semana escribimos sobre Cerro: “Será el primer rival de los cinco que restan hasta finalizar el torneo Apertura 2017; los siguientes serán: Fénix –que fijó el Tróccoli para enfrentarnos-, Rampla Juniors, Defensor Sporting y Sud América. Entre ellos habrá además partidos de Copa Libertadores, por lo que la tensión llevará a nuestro plantel a dar el máximo y, a nuestro cuerpo técnico, a planificar cada detalle de estas semanas vitales.”

El partido en la villa ya pasó, es historia y los 3 puntos están en casa. Pero costó sacrificio, sudor y también lesiones que se suman a otras anteriores. Para Martín Lasarte el importante triunfo tiene gran importancia porque “enfrentamos a un rival valiente” que en buena parte del partido “mantuvo el control y lo sufrimos, tuvimos algunos problemas, pero hicimos el segundo gol que fue muy importante y después manejamos mucho mejor el partido, con tranquilidad, mayor juego, hasta que llegó el tercero que es anecdótico”.

Lasarte con su sinceridad habitual fue claro al decir que “”no estamos pasando el mejor momento (…) de eso nos damos cuenta todos. Estamos haciendo un esfuerzo grande en un período que justo no te lo permite porque no hay tiempo. Se sacó con el valor agregado y como decía el año pasado, las estadísticas están para romperse, era un cancha en la que no se podía ganar y se pudo”.

También dijo que el de Martín Ligüera fue “el gol del partido. Nosotros estábamos sufriendo, las cosas como son. Teníamos algún jugador en condición muy precaria que llegó apenas al final, pero por suerte ese gol cayó para nuestro lado”. Sobre el devenir del juego sostuvo que “nos metimos muy atrás. A veces vos querés y no te dejan, pero igual podríamos haberlo hecho. Es como seductor, tenés un rival valiente que va, quiere, te deja espacios para contragolpear, pero es un juego peligroso. Son cosas a corregir.”

Claro que también hubo aspectos positivos: “El equipo defendió bien, tuvo fortalezas anímicas. Ellos controlaron la pelota por muchos momentos y creo que el inicio y el cierre del partido fue lo mejor que tuvimos”, concluyó.

via decano.com