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Victoria que nos deja ahí

Nacional ganó un partido muy importante y sigue como único líder a tres fechas del final.
Sin intensidad ni profundidad. Nacional volvió al esquema que utilizaba habitualmente, de 4 – 2 – 3 – 1. Por su parte Fénix plantó en cancha un 4 – 3 – 3, bien defninido. La estrategia del rival fue clara: esperar con las líneas bien apretadas y parado atrás para salir rápido de contragolpe con la velocidad de sus delanteros. Esto dejaba pelota y campo al tricolor. Pero hoy el equipo estuvo falto de intensidad. Sebastián Rodríguez es un jugador de muy buen manejo, pero casi nunca cambia de intensidad, siempre mantiene un ritmo cansino y eso se traslada al equipo, que juega sin profundidad y de lado a lado de la cancha. Creo que Rodríguez es un excelente complemento a la hora de hacer circular y jugar con buen destino el balón pero que le cuesta mucho llevar la batuta del ataque como primer actor. También hay que agregar que el equipo venía de un partido intenso en Brasil y con un viaje complicado.

Mejoró con Ligüera. El segundo tiempo mantenía la tónica del primero. Nacional con pelota y cancha, pero sin profunidad hasta que ingresó Martín Ligüera. Martín a pesar de su edad, es un jugador que le da velocidad y alto tránsito a la zona en tres cuartos de cancha. Esto lleva a que el equipo sea más peligroso en ataque. Así fue que la pelota comenzó a rondar el área del equipo de Capurro, hasta que en un corner vino el gol de Hugo Silveira, que no es un jugadores de muchos tantos pero que los que ha hecho han sido muy importantes.

Triunfo y punta a poco del final. Este triunfo tiene un alto grado de importancia, primero porque permite mantener la punta y la diferencia de puntos sobre el más cercano perseguidor que es Defensor a tres fechas del final; segundo porque se estiró la difencia sobre el tercero. Hoy no fue un gran partido de Nacional, pero en esta etapa del torneo, el nivel de juego adquiere un rol casi secundario. Se entró en la zona de ganar como sea, lo que permite mantener el liderazgo y eso se hizo hoy. Se ganó metiendo y con una pelota aérea. Está claro que hay que mejorar, porque a largo plazo, es lo que lleva a ganar campeonatos. Pero no hay que dejar de tener en cuenta, que Nacional ha rotado permanentemente el equipo, buscando cuidar algunos futbolistas desde lo físico, y pese a ello se sigue ganando. Para destacar, Hugo Silveira por la entrega y por el gol; el Coco Conde que tapó dos o tres pelotas peligrosas; el Mama Arismendi marcando en el medio, y la clase y jerarquía de Martín Ligüera. Ahora hay que pensar en el partido de Copa, para después sí encarar la recta final del Apertura con algo más de tiempo entre partidos.

¡Arriba Nacional!

¡Arriba Decano!

via decano.com

¡Otra muestra de rebeldía y coraje tricolor para seguir en lo más alto!

Nacional volvió a lograr una notable victoria que lo mantiene en lo más alto de la tabla de posiciones del Apertura: fue 3-1 ante Cerro en el estadio Luis Troccoli por la 11ª fecha del certamen.

Y fue una nueva muestra del espíritu de este equipo que, con el 1-1 en el marcador, soportaba el dominio del dueño de casa y no le encontraba la vuelta al partido.

Sin embargo, Martín Ligüera volvió a ser determinante y, con su anotación a los 81´, destrabó un encuentro que se presentaba muy, pero muy difícil.

El otro gran artífice de la victoria fue Rodrigo Aguirre, autor del golazo de la apertura, asistente en el segundo y, finalmente, el que puso las cifras finales con una corrida impresionante en los descuentos.

El Decano ganó en una cancha que nunca le fue fácil y se mantiene en lo más alto (26 unidades).

Otra vez con el corazón, otra vez con el sello de este plantel que, en las más difíciles, es cuando más saca a relucir su casta de eterno campeón.

PARTIDO. Fulgurante inicio de los albos que, a los 9´, ya ganaban 1-0 merced a un nuevo zurdazo implacable de Aguirre.

Es que el atacante y figura del último clásico, que comenzó jugando por el sector izquierdo, recibió en zona frontal un balón de un muy productivo Felipe Carballo, quien controló y trajo el útil desde la mitad de la cancha.

Sin pensarlo dos veces, el exnegriazul castigó de zurda a distancia. Salió un remate bajo, potente, cruzado y colocado que dejó sin asunto al guardameta cerrense. Golazo y 1-0.

En desventaja, el dueño de casa retomó el control del balón y esbozó una reacción, pero Nacional se mostró siempre muy disciplinado y bien parado.

En una de las pocas en que los albicelestes pudieron disparar en zona franca, el cabezazo de Rodrigo Canosa se fue desviado (25´).

Cada vez que las pudo hilvanar, las respuestas del Decano fueron muy peligrosas, como cuando a los 33´ Hugo Silveira, tras habilitación de Carballo, impactó al borde del área grande y Yonatan Irrazábal mandó al córner el envenenado tiro.

La mala noticia llegó casi inmediatamente: Carballo, de muy buenos minutos en el mediocampo, se sintió y tuvo que ser reemplazado. A la cancha Gonzalo Porras.

Cerro siguió yendo y, a los 39´, estuvo cerca del empate, pero Esteban Conde se lo negó.

Los tricolores sobrellevaron los embates y cerraron bien la primera mitad: fueron intensos, solidarios en el esfuerzo, disciplinados y, la más importante que tuvieron, la concretaron.

Los locales iniciaron el complemento controlando las acciones y, a los 57´, lograron igualar el cotejo.

En los minutos posteriores, mantuvieron el control de la pelota y el dominio del terreno, ante un equipo albo al que le costó responder y que no le encontraba la vuelta al juego. No encontraba las vías de salida y dependía en exceso de sus individualidades, bien marcadas por otra parte.

Ya estaban en cancha Sebastián Rodríguez y Ligüera y, cuando parecía que la jornada sabatina se iba a diluir sin final feliz para los nuestros, apareció el #10… Como siempre, porque Martín nunca deja a pie al más grande, aunque esta vez el gol fue más producto del empuje que de una jugada elaborada.

Es que faltaban solamente 9´. Toque en la salida en mitad de cancha. Aguirre para Diego Arismendi (otra figura importante, también junto a Diego Polenta en los instantes finales), de Arismendi para Alfonso Espino (siempre, siempre en buen nivel)… la jugada de diluye en los pies de un futbolista de Cerro, quien decide jugar muy atrás el balón para Irrazábal.

El golero tocó rápido para su compañero de zaga, que intentó salir jugando por derecha ante la marca de Aguirre. Rodrigo, pura potencia, trabó, ganó y enfilo al arco, pero, lejos de tomar una decisión rápida, fue analítico y vio como, por el segundo poste, arribaba Ligüera.

Pase perfecto y Martín, un elegido, tocó al gol con la clase que lo distingue. Un gol que salió del alma. ¡Nacional lo daba vuelta!

Impacto para los albicelestes, el Decano un poco más tranquilo. Aguantó de buena forma el asedio final del local y, ya para el final, balón largo, corrida indomable por izquierda de Rodrigo y definición exacta. 3-1.

Triunfazo y a seguir en lo más alto.

Los tricolores siguen desafiando las paradas más difíciles… y las sortean a todas con éxito.

Wanderers fue un escollo durísimo. Cerro, otro. Ambos peleando arriba.

Los albos sacando cabeza y demostrando que el corazón de este equipo es digno de un campeón.

via nacional.uy

La primera en casa

Ahora son cuatro las finales que restan por el Apertura.
En el inicio de la última semana escribimos sobre Cerro: “Será el primer rival de los cinco que restan hasta finalizar el torneo Apertura 2017; los siguientes serán: Fénix –que fijó el Tróccoli para enfrentarnos-, Rampla Juniors, Defensor Sporting y Sud América. Entre ellos habrá además partidos de Copa Libertadores, por lo que la tensión llevará a nuestro plantel a dar el máximo y, a nuestro cuerpo técnico, a planificar cada detalle de estas semanas vitales.”

El partido en la villa ya pasó, es historia y los 3 puntos están en casa. Pero costó sacrificio, sudor y también lesiones que se suman a otras anteriores. Para Martín Lasarte el importante triunfo tiene gran importancia porque “enfrentamos a un rival valiente” que en buena parte del partido “mantuvo el control y lo sufrimos, tuvimos algunos problemas, pero hicimos el segundo gol que fue muy importante y después manejamos mucho mejor el partido, con tranquilidad, mayor juego, hasta que llegó el tercero que es anecdótico”.

Lasarte con su sinceridad habitual fue claro al decir que “”no estamos pasando el mejor momento (…) de eso nos damos cuenta todos. Estamos haciendo un esfuerzo grande en un período que justo no te lo permite porque no hay tiempo. Se sacó con el valor agregado y como decía el año pasado, las estadísticas están para romperse, era un cancha en la que no se podía ganar y se pudo”.

También dijo que el de Martín Ligüera fue “el gol del partido. Nosotros estábamos sufriendo, las cosas como son. Teníamos algún jugador en condición muy precaria que llegó apenas al final, pero por suerte ese gol cayó para nuestro lado”. Sobre el devenir del juego sostuvo que “nos metimos muy atrás. A veces vos querés y no te dejan, pero igual podríamos haberlo hecho. Es como seductor, tenés un rival valiente que va, quiere, te deja espacios para contragolpear, pero es un juego peligroso. Son cosas a corregir.”

Claro que también hubo aspectos positivos: “El equipo defendió bien, tuvo fortalezas anímicas. Ellos controlaron la pelota por muchos momentos y creo que el inicio y el cierre del partido fue lo mejor que tuvimos”, concluyó.

via decano.com

¡Con el alma!

De atrás y enfrentando muchas dificultades, ganó el Decano.
Primer tiempo. Fue intenso. Con Nacional dominando el control de la pelota y presionando –sin éxito- sobre el arco rival. Wanderers no podía crear fútbol y en pocas oportunidades cruzaba la mitad de la cancha con balón dominado.

Pero Nacional careció una vez más de claridad en el último pase. Las llegadas fueron con pelotas aéreas puestas en el área rival. Un cabezazo de Hugo tras desborde de Jorge Fucile terminó en córner. Otro desborde de Fuci fue cabeceado por Tata en el segundo palo y pasó cerca, iban 19’. A los 22’ Seba revienta un remate en el horizontal, era la más clara hasta el momento. 2’ después otro desborde de Fuci, Seba entra a definir pero la defensa bohemia envía al córner.

A los 27’ una jugada de otro partido abre el marcador para Wanderers. Una gran jugada y pase de Colombino habilita a Palacios, nuestra zaga parada en línea no puede evitar que el delantero encare a Coco Conde, lo eluda y defina ante el cierre sin éxito de Polenta.

Nacional que se manda arriba, sin perder la calma pero presionando y sin precisión en el último pase. En una de esas embestidas se lesiona e inmediatamente pide el cambio Papelito que es sustituido por Martín Ligüera que a los 38’ pone el empate en gran definición de taco como último recurso. La habilitación fue una excelente jugada de Sergio Otálvaro que invadió el área con decisión, habilidad y precisión. Era el empate y era, al menos, justicia con el equipo de Martín Lasarte que no merecía irse perdiendo en la primera mitad del juego.

Segundo tiempo. Los equipos salieron sin cambios y Colo salió a jugar sin la máscara. El complemento se jugó con menos intensidad pero en el mismo tenor con Nacional buscando el triunfo. Pero con menos intensidad porque el cansancio se notó claramente en nuestros jugadores que terminaron extenuados.

Wanderers aprovechó el cansancio y tuvo más la pelota pero sin llegar a ofender. Otálvaro nunca dejó de desbordar y empujar. Hugo peleó cada pelota como si se le fuera la vida en ellas, hasta que tuvo el premio: el gol. Arismendi robó una pelota en cancha rival, habilitó muy bien a Kevin que desbordó y puso la pelota en el área para que Silveira se adelantara a los zagueros y convirtiera el tanto que sería el del triunfo. Un minuto antes, Seba Rodríguez reventó el travesaño de un pelotazo. Es que Nacional quería a pesar del cansancio y las lesiones que obligaron a hacer dos cambios.

Luego del gol pudimos aumentar, la más clara una pelota larga puesta a Ligüera que define por arriba y el arquero bohemio envió al córner.

Nacional dejó el alma en la cancha, peleo cada pelota y cubrió cada centímetro del campo como pudo tras el cansancio acumulado. Somos punteros, habrá que descansar y preparar otra final, esta vez ante Cerro en el estadio Luis Tróccoli.

¡Vamos Nacional! ¡Vamos Decano!

via decano.com

“Una sensación única”

La palabra del héroe de la noche clásica: Rodrigo Aguirre, el autor del agónico empate ante Peñarol a los 92´.

Análisis del partido

“Este empate es mérito por lo que hizo este equipo y la rebeldía que tiene. Fue un resultado justo, porque fue un partido muy parejo, ambos cuadros tuvieron chances de gol. Después, fue como todo clásico: pelotas divididas, juego aéreo… En el final, Nacional hizo el esfuerzo para empatarlo y, finalmente, lo consiguió”.

El golazo agónico

“El gol fue producto de una pelota larga en la que yo salté a cabecear y el envío me pasó, pero cuando me doy vuelta, encontré el balón, anticipé al jugador de Peñarol y lo primero que hice fue pegarle al arco. Cuando la pelota entró fue una sensación única, una emoción única”.

La importancia del gol

“Este es el gol más importante de mi carrera. Además, fue mi primer gol en el estadio Centenario”.

Nacional líder en solitario del Apertura (20 puntos)

“Antes de arrancar el partido estábamos primeros, sí, pero sabíamos que este partido era fundamental. Hoy estamos contentos por seguir arriba”.

Reservado ante Boston River

“Estaba muy ilusionado por disputar este partido, por eso hablamos con el entrenador de no jugar ante Boston River (Nota: el delantero acumulaba cuatro tarjetas amarillas). Hoy me tocó entrar y anotar el gol y, como dije antes, es una sensación única”.

La espera para ingresar a la cancha

“Apenas arrancó el segundo tiempo hablamos con el entrenador que, si el partido seguía 0-1, me iba a tocar entrar. ¿Qué me dijo el DT? (Martín) Lasarte me pidió que sacara el barrio de adentro y que jugara tranquilo, que era lo que más sabía hacer”.

Envión de cara a lo que viene

“Se vienen dos partidos importantes y difíciles ante Wanderers y Cerro, pero como lo son todos en este campeonato. Igualmente, este encuentro clásico nos da ese plus para seguir adelante”.

via nacional.uy

“El empate fue justo por el esfuerzo, las ganas y la intención de jugar en el segundo tiempo”

A continuación, compartimos la palabra de Martín Lasarte tras el agónico empate obtenido por Nacional en el clásico correspondiente a la 5ª fecha del torneo Apertura.

“El esfuerzo estaba hecho: conseguir un gol in extremis no deja se der una alegría. Van 11 clásicos que Nacional no pierde. Acá hay jugadores que tienen algo especial… Por ejemplo, (Jorge) Fucile solo contra dos rivales en un par de ocasiones y se las arregló para salir airoso, pero no quiero ser injusto porque habría que nombrar a todos los jugadores. Realizaron un esfuerzo extraordinario. A partir de un determinado momento, quedamos con una fórmula poco ortodoxa en cancha: 3-3-1-2, con Alfonso (Espino) de volante izquierdo, Martín (Ligüera) de enganche y dos delanteros. Para el esfuerzo, las ganas y la intención de jugar en el segundo tiempo, me parece justo el empate. El primer tiempo fue de centros, segundos balones, poca elaboración, pero el fútbol tiene eso. No hay tabla de merecimientos. Hubiera sido injusto perder por el esfuerzo, el trabajo y las circunstancias que el encuentro nos planteó. A la hora de plantear el cotejo, queríamos manejar una idea similar a la del partido con Lanús, con dos volantes externos que trabajaran en el cierre, pero que tuvieran participación a la hora de la respuesta. Tabaré (Viudez) venía jugando bien y podía darnos una mano. El partido respondió el camino, no me dio la sensación de dominio de alguno de los dos: en algunos momentos primó uno y, en los restantes, el otro. La segunda parte fue más de Nacional. Anímicamente viene muy bien la forma en que el equipo se comportó y la forma en que se logró el resultado. ¿La expulsión de Brian Lozano? Prefiero jugar siempre con 11, no con 10, pero no se notó esa diferencia en cancha. Igualmente, esa situación llevó a que los 10 en campo doblegaran su esfuerzo. Somos líderes en solitario, pero falta mucho. Venimos jugando entre semana y eso se siente”.

via nacional.uy

Con el sello tricolor: ¡Heroico empate en los descuentos y con 10!

Un zurdazo impresionante de Rodrigo Aguirre en el minuto 92 le permitió a un Nacional con 10 hombres en cancha igualar un clásico que parecía perdido (1-1).

Se jugaban ya los descuentos cuando, en la última jugada del partido, Rafael García envió un pelotazo largo que fue rechazado a medias por un zaguero de Peñarol.

El rebote le quedó servido a Aguirre quien, tras acomodar la pelota, se despachó con un zapatazo espectacular a distancia que fulminó el arco aurinegro.

De esa forma, un Decano que no había tenido su mejor noche en cuanto a lo futbolístico y que jugaba con 10 hombres desde los 74´ por expulsión de Brian Lozano, rescató un notable empate que le da la punta en solitario del Apertura (20 puntos).

Premio para un equipo tricolor que no se rindió nunca y que, nuevamente, volvió a demostrar su enorme carácter y espíritu ganador.

PARTIDO. Primer tiempo intenso, parejo, sin demasiadas incidencias de riesgo sobre los arcos.

Comenzó mejor Nacional, que fue el que tuvo las mejores intenciones en esa primera mitad.

Generó muchas faltas a su favor-que incluso merecieron ser castigadas con tarjeta amarilla para el adversario- en las inmediaciones del área, pero no las pudo aprovechar.

Peñarol equiparó las acciones promediando los primeros 45´ y, a los 31´, encontró el primer tanto de la noche, aprovechando una de las pocas ocasiones de las que dispuso.

De allí hasta el final, el Decano se lanzó en ofensiva, pero, a pesar de los intentos de Tabaré Viudez y Sebastián Fernández (de lo mejor del Bolso), no logró encontrar de forma clara las vías para elaborar ataques profundos.

Probó variantes, sí, tanto por derecha como por izquierda, pero no pudo culminar de la mejor manera sus intentos.

Los primeros minutos del complemento fueron de los tricolores, que se fueron arriba en busca del empate.

Un disparo desviado de Alfonso Espino y una tijera de Hugo Silveira que se perdió también afuera mostraron que los albos iban en serio.

Sin embargo, las revoluciones comenzaron a bajar lentamente y allí Martín Lasarte mandó a la cancha a Rodrigo Aguirre y Brian Lozano.

Lamentablemente, Lozano se fue expulsado a los 74´ por doble amarilla y allí el panorama pareció ensombrecerse definitivamente para los nuestros que, igualmente y más allá de que no estaban haciendo un buen fútbol, no se rindieron nunca.

Nacional, que comenzó a crecer desde lo emocional, avisó a los 79´ con un potente cabezazo al ángulo de Aguirre que logró desviar Gastón Guruceaga.

A esa altura, el Decano se la estaba jugando al todo por el todo, quedando muchas veces mano a mano en los contraataques con los atacantes adversarios.

Es que no había otra alternativa. Era el riesgo que había que asumir para empatar el cotejo y asumir la punta de la tabla en solitario.

Y, como marca la historia, los tricolores se la jugaron hasta el último segundo y, como premio, llegó la jugada citada al comienzo de esta nota, el taponazo de Aguirre, el golazo de los albos y el grito de gol de más de medio país para conseguir un punto que parecía totalmente perdido.

Con su sello, Nacional se atribuyó el empate y vuelve a sumar otra heroica página en la historia de los clásicos. Como manda la tradición.

via nacional.uy

Ya van tres años y 11 clásicos

Nacional elevó a 11 la cifra de clásicos invicto.
Nacional elevó a 11 la cifra de clásicos invicto.
Con el empate in extremis obtenido ante Peñarol (1-1) el miércoles 5 de abril en el estadio Centenario por la 5ª fecha del torneo Apertura, Nacional elevó a 11 la cifra de clásicos consecutivos invicto ante su tradicional adversario.

En concreto: se trata de seis triunfos y cinco empates, con 21 tantos a favor y 10 en contra.

La última derrota tricolor se remonta al mes de abril de 2014, por lo que ya van tres años en carácter de invicto ante los aurinegros.

Los seis triunfos clásicos en todo ese lapso tuvieron todos los condimentos posibles: desde la mayor y más increíble remontada de la historia de los encuentros entre las dos enseñas más tradicionales del país (Apertura 2014, 2-1 con tantos en los descuentos de Sebastián Fernández y el recordado tiro libre de Álvaro Recoba), pasando por triunfos claros como el 3-0 del verano 2015 y el 3-1 del verano 2016, una victoria impactante en el alargue en la final del Campeonato Uruguayo 2014/2015 (3-2) y terminando con otros un poco más ajustados, pero no menos merecidos y trascendentes.

Y los empates también tienen lo suyo como el logrado este último miércoles con un tanto increíble de Rodrigo Aguirre a los 92´ cuando ya todo parecía perdido.

A continuación, el detalle de los últimos cotejos clásicos.

09/11/2014 Nacional-Peñarol 2-1 Apertura
12/01/2015 Peñarol-Nacional 0-1 Copa Bandes
18/01/2015 Nacional-Peñarol 3-0 Copa Antel
17/05/2015 Peñarol-Nacional 1-1 Clausura
14/06/2015 Nacional-Peñarol 3-2 Final Campeonato Uruguayo
08/11/2015 Nacional-Peñarol 1-1 Apertura
14/01/2016 Peñarol-Nacional 1-1 Copa Bandes
20/01/2016 Nacional-Peñarol 3-1 Copa Antel
15/05/2016 Nacional-Peñarol 2-2 Clausura
27/11/2016 Nacional-Peñarol 3-0 Uruguayo Especial
5/04/2017 Nacional-Peñarol 1-1 Apertura

via nacional.uy

¡No nos ganan más!

Con alma, con corazón, con diez, con la hinchada y en los descuentos.
Perdiendo en el medio. En la previa la prensa manejaba la duda sobre si jugaba Tabaré Viudez o Álvaro González. Martín Lasarte se inclinó por Viudez y, lo dije previamente, creo que allí hubo un error en el armado. Lo primordial era ganar el medio de la cancha, y con Kevin Ramírez y Tabaré Viudez me parecía se podía complicar ese aspecto. Y así fue. Si bien por arriba se ganó permanentemente a través de Santiago Romero y sobre todo de Diego Arismendi, las segundas pelotas y las divididas eran todas del rival. Esto llevó a que el rival tuviera una leve superioridad, que se concretó en la red a los treinta minutos del partido, para irnos en desventaja al entretiempo.

Algo mejor. El segundo tiempo comenzó con una leve mejoría aunque no se traducía en jugadas concretas de gol. El ingreso de Rodrigo Aguirre le dio algo de vivacidad al equipo por la banda, y eso generó esperanzas. Sin embargo la expulsión bien concretada de Brian Lozano parecía terminar con las mismas, pero en cancha estaba Nacional y ese enorme escudo glorioso que nunca da por perdido un partido hasta el final. Incluso con diez se mejoró en el juego distribuyendo mejor la pelota y desbordando por las bandas. Coincide la mejoría con la entrada de Martín Ligüera, quien demostró, nuevamente, tener clase y jerarquía. Se tuvo el empate en un gran cabezazo de Rodrigo Aguirre y parecía no era la noche del jugador tricolor, pero pasada la hora metió un zapatazo al ángulo que dejó un sabor muy dulce.

Empate y la punta en solitario. No hay que perder el foco. Se jugó mal al fútbol, sin embargo Nacional no merecía irse perdiendo este clásico. Porque el rival no fue tan superior, porque la entrega y la rebeldía merecían un premio. Para destacar la entrega de Alfonso Espino, de Santiago Romero pero sobre todo la de un jugador que creo viene siendo injustamente criticado como Diego Arismendi. Jugador surgido de la gran cantera tricolor, ganador y que en estos partidos se agiganta. Hoy se sostuvo el partido, y se empató gracias a ellos. Gracias muchachos por demostrar lo grande que es Nacional. Estamos muy bien representados.

¡Nacional para todo el mundo!

via decano.com

“Los jugadores son seres humanos”

Lasarte fue autocrítico luego del partido.
Con su habitual forma de analizar los partidos, sin casete y con una buena dosis de autocrítica ante la derrota, Martín Lasarte analizó el partido y también habló del próximo clásico.

Comenzó afirmando que “perdimos bien. No hay nada que objetar. Ni castillos en el aire en el triunfo ni sótanos oscuros en la derrota. Perder nunca es agradable. La tristeza es lógica y mucho más que preocupación en lo personal. Más allá de lo bien que jugó el rival, nosotros perdimos el norte por los problemas que venimos arrastrando por lesiones y la seguidilla de partidos, por ejemplo Polenta y Fucile terminaron exhaustos.”

Luego se refirió a la rotación que tuvo que realizar ante la seguidilla de partidos por la doble competencia y los partidos postergados. Martín expresó que todo eso influye en el rendimiento y según él “Boston River en los últimos veinte minutos nos hizo pasar mal y fue la primera vez en el campeonato. Dominó ampliamente la situación.”

“Los jugadores son seres humanos, no robots. Duele, golpea, pero hasta ahí, que no deje marcas, ni tampoco cicatrices. Rescatar lo que se hizo bien y tratar de mejorar las que se hizo mal”, explicó Martín.

Sobre el clásico del miércoles afirmó que no hay necesidad de alguna motivación extra para sus jugadores: “No se me ocurre un motor más importante para la mente y el cuerpo que el competir por un clásico. Tiene que ser un punto de inflexión muy importante para nosotros. Tenemos que empezar la semana con otra cara”, sentenció.

Para culminar, Lasarte se refirió al Colo Romero y su posible recuperación para enfrentar al tradicional rival el miércoles: “La verdad me sorprendió gratamente. Ayer y hoy respondió muy bien. Pensé que iba a estar peor. Si el partido era en dos días podría haber jugado perfectamente”, dejando la sensación de que es probable que llegue a disputar el clásico.

via decano.com