Monthly Archives: marzo 2016

¡Nacional nomá’!

Nacional le ganó nuevamente a Palmeiras jugando un partidazo, y quedó a un paso de la clasificación para la próxima fase.
Presión e intensidad. Si bien en la tarde habían dudas en la alineación por dolores lumbares de Nicolás López y Sebastián Fernández, el equipo se terminó confirmando con ambos desde el vamos. La diferencia con el partido del jueves pasado estuvo en la presión que realizó el Bolso. A veces la realizó bien alta sobre los zagueros paulistas, y otras veces en tres cuartas canchas. Y dio sus frutos y con creces. El equipo de Palmeiras nunca pudo traspasar la línea media de Nacional. Fue llamativa la intensidad del equipo tricolor aplicada en la marca, y en el ataque. En algunas ocasiones la intensidad se transformó en apuro a la hora de definir, y este será un aspecto a mejorar, ya que se perdieron jugadas claras de gol por este motivo. De todas maneras Nacional dominó completamente a su rival defensivamente durante casi todo el partido. Solo sobre el final, y con el cansancio lógico por el transcurso del partido, el Verdao logró llevar peligro sobre el arco de un Esteban Conde que respondió con mucha seguridad en las ocasiones que intervino.
Excelente estado físico. Quiero dedicar unas líneas especiales para destacar y resaltar el trabajo del profesor Jorge Franco. Gran parte de lo realizado en cancha hoy se basó en lo físico. Y Nacional demostró que en ese rubro, está excelentemente preparado. Se presionó durante muchísimos minutos del partido, algo realmente difícil de lograr y llamativo para nuestro fútbol. Vaya la mención para él y sus ayudantes. También es para destacar los planteos tácticos y las estrategias que viene aplicando a nivel internacional Gustavo Munúa. Cuando a mi parecer se equivocó me tocó criticarlo. Hoy me toca destacar su trabajo y me alegra y mucho que así sea. A nivel internacional viene acertando y los triunfos y empates que se lograron lo tienen como protagonista principal en la planificación de cada partido.

Partido que ilusiona. Hoy se jugó un partidazo ante un gran rival. Si bien el Palmeiras no está en su mejor momento, no deja de ser un equipo con figuras de renombre y brasilero que siempre complica a cualquiera. Pero Nacional supo dominarlo y ganarle los dos partidos disputados. Ambos partidos marcaron un mojón importantísimo desde lo anímico y desde lo futbolístico. Para destacar la figura de Mauricio Victorino, zaguero que lo resumo en una palabra; CLASE. Resalto también la seguridad que brinda desde el arco Esteban Conde que se afirmó y da tranquilidad a compañeros e hinchas. Para mención también la actuación de Kevin Ramírez, jugador recién llegado al club que se acopló rápidamente, y haciendo un trabajo de marca al que no estaba habituado, se está ganando de a poco al hincha tricolor. La entrega de siempre de Colo Romero, Diego Polenta, Gonzalo Porras, Sebastián Fernández y el resto de los muchachos. Y por último mencionar lo enorme jugador que es Nicolás López. Un delantero goleador con una clase impresionante, y que vino a demostra que está para grandes cosas. Triunfo que ilusiona, y que nos deja a un pasito de la clasificación y que seguramente nos hizo gritar bien fuerte a todos juntos, ¡Nacional nomá!

via decano.com

“Impresionante lo que transmiten y dejan por esta camiseta”

A continuación, la palabra del entrenador y los futbolistas tricolores tras el 2-1 ante Palmeiras.
bolso
Gustavo Munúa

“Logramos una victoria muy importante. El partido se nos había puesto muy bien con los dos goles, después, con la expulsión de Fucile, se complicó al tener que jugar con 10, pero supimos rearmarnos y defender muy bien. Los jugadores dejaron todo en el campo. Estamos muy contentos, hemos sacado una victoria importante”.

“El equipo jugó muy bien tácticamente cuando quedó con 10. Palmeiras no nos pudo entrar. Es un orgullo dirigir a estos jugadores. Es impresionante lo que transmiten y dejan por esta camiseta”.

“La lesión de Gorga nos llevó a colocar a Sebastián (Eguren) en la zaga, un puesto que no es el suyo y aun así jugó un partidazo, como todos. Es difícil destacar a un jugador solamente, fue todo el equipo el que jugó muy bien”.

“Jugamos 100 minutos, es la primera vez que me pasa. No me gusta hablar de los árbitros, pero no sé por qué me expulsaron, ni a Léo Gamalho tampoco. Son situaciones difíciles que te ponen mal, por el esfuerzo que hace el equipo. En condiciones normales, el equipo debería tener más puntos de los que tiene en la tabla”.

“A Kevin (Ramírez) solo le falta el gol y ya va a llegar. Todos los jugadores cumplieron con creces. ¿López? Nicolás es un jugador diferente, en cualquier momento puede hacer cosas fuera de lo normal. Por suerte está con nosotros y está muy enchufado. Hizo un golazo, pero no solo eso, también ayudó al equipo de otras formas”.

“Ahora es paso a paso. La semana que viene es de nuevo ante Palmeiras y no será fácil. Sin embargo, ver al plantel de Nacional y como está da confianza, este es el camino. Esta victoria nos deja muy contentos por todo lo que pasamos en los dos últimos partidos por Copa”.

Leandro Barcia

“Cuando (Gonzalo) Porras me habilitó y vi que estaba solo, tuve un par de segundos de tranquilidad para pensar y definí. Sufrimos bastante, pero ganamos los tres puntos. Partido complicado, Palmeiras juega muy bien, pero hicimos lo que dijimos que íbamos a hacer: cuidar nuestro arco y atacarlos”.

Alfonso Espino

“Fue una muy linda victoria, hay que disfrutarla, descansar y preparar el próximo partido. Pusimos garra y aguantamos todo lo que pudimos”.

Gonzalo Porras

“La planificación salió a la perfección. Este es un estadio difícil, sabíamos las características de los jugadores de Palmeiras, pero hicimos nuestro juego. ¿Las claves? La solidaridad, el compromiso y la entrega de cada uno de los que jugaron”.

Mauricio Victorino

“Sabíamos que se podía, más después de haber visto el partido entre Palmeiras y Central aquí mismo. Estábamos convencidos que si salíamos con la misma convicción con la que salimos en Rosario íbamos a lograr un buen resultado. Vinimos por los tres puntos para estar arriba en el grupo, se sufrió más de lo que merecíamos, pero cumplimos el objetivo. ¿Eguren? Se mandó un partidazo, pero así lo hizo también el equipo en general”.

via nacional.com.uy

¡Gigante, Nacional!

Por la 3ª fecha del Grupo 2 de la Copa Bridgestone Libertadores, Nacional obtuvo una gran victoria 2-1 ante Palmeiras en San Pablo. El Decano realizó un gran primer tiempo, con fútbol y goles.
Los tricolores realizaron un gran primer tiempo, dominando a su oponente y marcando dos goles.

En el complemento, los albos demostraron gran coraje y hombría para sostener le ventaja a pesar de jugar con un hombre menos por la expulsión de Jorge Fucile (sobre el final también fue expulsado Léo Gamalho) y se quedaron con un sensacional triunfo que los deja en la cima del Grupo con 5 unidades.

Una vez más, el Decano volvió a ganar un partido de primer nivel en el exterior por competencias continentales y dejó en alto los prestigios del fútbol uruguayo. Como manda la historia.

PARTIDO. El primer tiempo se fue con un 2-1 favorable a Nacional, pero la impresión que quedó fue que ese resultado no pintaba el partido de cuerpo entero.

Es que Palmeiras descontó en los descuentos de la primera mitad y, para colmo, un par de minutos antes, Jorge Fucile se fue expulsado.

Hasta los 44´, los tricolores habían realizado una etapa inicial casi perfecta. ¿Por qué? Porque, en primera instancia, soportaron la presión del local durante los primeros minutos. La zaga se mostró firme y Esteban Conde apareció cuando más se lo necesitaba.

Poco a poco, los albos fueron avanzando en el terreno de juego. Se acomodaron y adelantaron en la cancha, no dejaron que los paulistas hicieran su juego bajándoles el ímpetu inicial y llenándolos de dudas.

Los obligaron a retrasarse y esto en gran parte debido al juego efectivo en mitad de cancha, pero, sobre todo, a la utilización de las bandas donde, a pura velocidad y desfachatez, Kevin Ramírez y Leandro Barcia complicaron a sus marcadores.

A esto hay que sumarle la siempre efectiva participación de Sebastián Fernández y los toques de distinción de Nicolás López, ahora sí más cerca del arco.

Precisamente, el “Diente” casi anota el primero con un taco que pegó en el palo. Es cierto, el golpe no fue puro porque no pudo calzar la pelota de la mejor manera, pero aun así estuvo muy cerca.

Ese primer gran aviso de Nacional coronó una notable jugada iniciada por “Seba” con un caño a un defensor, continuada por un notable centro desde la derecha de Barcia y complementada nuevamente por Fernández, quien cabeceó en el segundo palo y permitió que “Nico” ensayara el taco en el corazón del área chica.

El aviso pronto se tradujo en el primer y merecido tanto de la noche.

Iban 38´ cuando López aprovechó una pelota derivada de una incidencia entre “Seba” y un zaguero en el área, se quitó a un marcador de encima, eludió al arquero y definió con calidad para evitar el cierre del último defensor apostado en la línea y desatar la locura tricolor.

Maximizando el buen momento, los albos marcaron el segundo a los 41´, con un pase notable de Gonzalo Porras y una escapada al gol de Barcia, que definió de forma perfecta ante la salida de Fernando Prass.

El panorama era ideal, pero en los últimos minutos se vio un tanto empañado por la roja a Fucile y el posterior descuento del local.

El Decano fue más y mereció irse en ganancia en esos primeros 45´.

En el complemento, por local y por tener un hombre más, Palmeiras controló la pelota y avanzó en ofensiva, pero con poca claridad.

A esto sumémosle un notable trabajo de la zaga y el mediocampo uruguayo, peleando cada pelota como su fuera la última y cerrándole los espacios a los paulistas.

Los dueños de casa apretaron el acelerador en los minutos finales, probando con remates a distancia y con centros al área, pero la resistencia de los nuestros era sensacional.

Nacional, en tanto, siempre se mostró agazapado para salir rápido de contragolpe, con López y Ramírez siempre listos.

En los últimos instantes, el juez Enrique Osses expulsó a otro jugador albo, el ingresado Leó Gamalho, y, cuando se jugaban los descuentos, Palmeiras metió un tiro al palo, en lo que fue la jugada más clara que tuvo en esos 45´.

Finalmente, con fútbol, coraje, garra y corazón, ganaron los tricolores.

Sí, una vez más a lo Nacional.

Síntesis

Nacional 2-1 Palmeiras

via nacional.com.uy

¡A lo Nacional!

Nacional ganó un partido increíble, jugando A LO NACIONAL y aguantando el triunfo con nueve futbolistas en el final.
Excelente planteo. Así como en partidos anteriores marqué errores que para mí había cometido Gustavo Munúa, hoy debo decir que acertó en el planteo y la estrategia a utilizar ante Palmeiras. Nacional espero bien paradito en su campo formando un equipo bien compacto. Cuando se recuperaba la pelota se intentaba salir por las bandas. Hoy Nicolás López jugó bien de punta y tuvo muchísima influencia en donde mejor se mueve, el área. El equipo brasilero arrancó el partido con mucho ímpetu pero de a poco Nacional fue adueñándose del medio campo y del partido logrando sacar dos goles de ventajas.
A lo Nacional. El segundo tiempo fue todo cuesta arriba. El juez se encargó de emparejar el partido expulsando a Jorge Fucile, y amonestando todo jugador tricolor que cometía cualquier falta. La expulsión de Fucile es de esas que están al límite para ser amarilla, pero que cuando son contra un equipo uruguayo son muy fáciles de arbitrar. Sin embargo jugadas similares o incluso peores no llevaban ni tarjeta para el rival. Fue así que se jugó todo el segundo tiempo con diez jugadores, e incluso con nueve sobre el final cuando nuevamente el chileno Oses expulsó a Leo Gamalho que como mucho merecía amarilla. Pero ahí salió la rebeldía y el amor propio de los uruguayos y sobre todo de los tricolores para mantener la victoria hasta el final.
¡Gracias gurises! Hoy fue uno de esos partidos que te hacen sentir orgullo de ser tricolor. Ver lo que corrió Kevin Ramírez que recién llega al club. Ver lo que sacó y marcó en el fondo Mauricio Victorino, nacido y criado en el club. Ver lo que atajó Esteban Conde gran hincha desde la cuna del Bolso es para sentir y creer que todo se puede. Gran partido de todos en líneas generales que me hace gritar bien fuerte, GRACIAS GURISES. ¡Nacional para todo el mundo carajo

via decano.com

“Una honra jugar aquí”

Léo Gamalho hizo su debut en un momento complicado del compromiso ante Juventud. Al término del juego habló con la prensa.
El futbolista brasileño disputó los últimos veinte minutos el domingo en el Gran Parque Central. Le tocó ingresar en un momento en el que el partido ardía adentro y afuera de la cancha.
Para Radio Universal dijo que no es un jugador de quedarse quieto y que juega “donde el entrenador me necesite. Gustavo habló conmigo y me dijo que no necesito estar de punta siempre. Este partido pedía que yo jugara dentro del área pero yo puedo aparecer por la punta y tener movimiento. Por cómo juega Nacional, veo que tiene un par de jugadores para jugar por afuera de cada lado así que el nueve no necesitaría tanto movimiento”.

Sobre su llegada a Nacional dijo que su representante lo llamó y fue todo rápido. “Nacional te quiere me dijo y yo le respondí, voy ahora. Yo conocía ya la historia de Nacional, uno de los equipos más grandes de América. Para mí es un placer, una honra jugar aquí” dijo el brasileño.

Al referirse al próximo rival de Copa Libertadores Léo expresó que “Palmeiras es uno de los equipos grandes de Brasil, muy fuerte. Que financieramente también está bien y hace grandes contrataciones todos los años. Igual pienso que si lo estudiamos bien podremos traernos un buen resultado”.

via decano.com

Otra chance desperdiciada

Nacional volvió a dejar pasar la oportunidad de pasar a comandar la Tabla Anual al empatar con Juventud en nuestra casa.
Sin profundidad. En esta oportunidad el técnico tricolor colocó los titulares en cancha para tratar de aprovechar la oportunidad que el rival nos había dado una vez más. La figura táctica fue la misma que en los últimos partidos. Dos internos en el medio, dos externos por afuera, y dos delanteros movedizos sin referencia de área. Este último punto es importante. Cuando el titular es Ignacio González, Nico López juega cercano al área. Pero desde hace algunos partidos con el ingreso de Seba Fernández, Nico Lópéz dejó el lugar donde mayor influencia tiene para volcarse a los costados y atrás perdiendo eficacia y contundencia. Hoy Nacional careció completamente de profundidad. Sin un jugador que dé el último pase limpio entre líneas, y sin una referencia de áerea el partido transitó con tenencia de balón de lado a lado de la cancha, y con centros que nunca encontraban a nadie para conectar.
Un poquito mejor. El segundo tiempo tuvo una leve mejoría. El balón y el partido seguían siendo de Nacional y el ingreso de González mejoró en algo el funcionamiento ofensivo. Hubo algunas jugadas claras que pudieron terminar en gol, pero sin lugar a dudas a este Nacional le cuesta y mucho, concretar en la red el dominio que ejerce sobre los rivales. El gol que encontró Juventud en un error defensivo terminó de poner nerviosos y ansiosos a todos los futbolistas y los últimos minutos fueron más con fuerza y empuje anímico que con fútbol.

Mal partido. Nacional no jugó un buen encuentro hoy. Si bien tuvo mayor tiempo la pelota, no encontró nunca los caminos para convertir. Se está sintiendo la ausencia de un referente de área, que a mi entender en un equipo grande es fundamental, porque los equipos se vienen a defender con muchos hombres. También se está sintiendo la ausencia del jugador que dé el último pase entre líneas y distribuya bien el balón cerca del área rival. Hoy se dejó pasar una segunda oportunidad para pasar a comandar la Tabla Anual. Quedan muchos partidos, y debemos jugar contra los rivales directos, pero si se quiere salir bicampeón no se podrán desperdiciar más este tipo de chances. A mejorar y sobre todo a ganar

via decano.com

“El club para nosotros anhelo”

El 5 de marzo de 1918, el fútbol uruguayo, sudamericano y mundial, asistía a la mayor demostración de amor por una enseña.
¡Ha muerto el Indio el querido Indio!. Esta quieto en el medio de la cancha, en el medio del Parque, ¡Ha muerto Abdón Porte!, ¡Ha dado la vida por Nacional!.
El “Indio”, Severino Castillo, se levantó como todas las mañanas. Mateó algunos amargos con la patrona y luego, se fue rumbo a su habitual tarea de alambrador en el Parque Central. La mañana era gélida, casi congelante, pero igual había que cumplir. El sol apenas estaba saliendo por el horizonte, pero para el hombre que nació en Tapes Grandes, departamento de Lavalleja, no iba a ser una mañana más desde su ingreso a Nacional en el año 1909.

Caminó unos metros y divisó algo caído a un costado del campo de juego. “Los botijas se olvidaron de algo” pensó para sus adentros y siguió caminando rumbo al bulto. Sorpresa enorme se llevó cuando a escasos metros pudo ver lo que allí había. Era un cuerpo humano que yacía boca abajo. La taquicardia le llegó a su límite más intenso cuando identificó el cadáver…Era nada menos que Abdón, el centro-half tricolor…(*)

Abdón inició su carrera futbolística en el club Colón, de allí decidió jugar por el club Libertad, para luego en el año 1911, pasar a jugar por el querido Nacional.

Aquel 12 de Marzo de 1911, debutó en Nacional, en un partido amistoso contra el Dublín. Comenzó su carrera en Nacional como back derecho. Aquel día marcó una vida, un sentimiento, en aquel instante se fusionaron la camisa alba y el corazón grandote del Indio, para nunca más separarse, ¿Quién no siente un cosquilleo extraño al pensar en Abdón?, sólo los hinchas de Nacional, podemos tratar de entender al Indio, sólo los que queremos bien al Bolso podemos tratar de pensar lo que fue Nacional para el Abdón.

Había dicho “el día que no le pegue, me pego un tiro en el Parque”, pero ¿quién pensaría en aquella frase, como si fuera una sentencia?, tal vez pensaríamos en una broma, pero nunca una promesa.

Amor mal entendido, amor desequilibrado quizás, pero amor al fin, ejemplo claro de amor a la causa, a su causa, a nuestra causa, que esta unida a un mismo sentimiento, a una misma pasión, hacer grande a nuestro querido Nacional.

Su último encuentro fue contra el Charley y la actuación de Porte fue muy buena y la victoria le correspondió a Nacional por 3 a 1.

Abdón había fijado la fecha de su casamiento para el 3 de Abril.
¿Qué había ocurrido? La Comisión Directiva, había resuelto sustituirlo.

El Indio había ganado todo con Nacional, y en su irracionalidad, quizás, no encontró consuelo su corazón ¿Quién puede saber lo que paso por su mente?, pero Abdón no podía asimilar la idea, la de dejar el club, es que la camiseta era parte de su cuerpo y el corazón era tricolor, era imposible separar uno del otro, Abdón era Nacional, su pensamiento era Nacional, su respiración era por Nacional, como dijo el Presidente Numa Pesquera: “Nacional era su ideal, lo amaba como el creyente a su fe, como el soldado a su bandera” Aquel 5 de Marzo de 1918, se pegó un tiro.

El Indio dio la vida por Nacional, decimos que en Nacional existió gente que dio la vida por Nacional, entre ellos Abdón, su sangre regó el Parque y regó la camiseta de Nacional infundiéndola de coraje, aún más de mucho más amor, por este acto mostró a su manera el amor a Nacional, aprendimos a querer y a respetar Abdón por su juego, pero su amor fue más fuerte.

El Indio había dado muestras de amor a la causa, en un encuentro fue lesionado de gravedad, a pocos minutos de comenzar el juego, pero él siguió en la cancha, este hecho le costo estar ausente por varios juegos, ese fue el Indio, amor incondicional.

Este legado que dejado Abdón y que luego otros luchadores nos han dejado, Abdón vivirá por siempre en nuestras memorias.

Los jugadores del club resolvieron, enviar una corona, formar guardia permanente, firmar un pergamino, y entregárselo a los deudos, llevar los cordones de la carroza fúnebre.

Wanderers ofreció jugar un encuentro beneficio de los deudos y pidió que ese día no se jugara ningún encuentro, el club Peñarol y Charley mandaron coronas, y las instituciones de la liga se solidarizaron con Nacional. Eusebio Céspedes, hizo posible que se cumpliera el deseo de Abdón, que fuera sepultado al lado de Carlos y Bolívar en el cementerio de la Teja.

Todo lo que se diga de Abdón es poco.

Cuándo los rivales no ven, él es quien ayuda a despejar a la defensa e incluso acompaña al ataque y cabecea aún hoy, llega a trancar, y apoya, ¿no lo vieron ustedes?.
La fuerza del Indio aún nos acompaña. ¡Abdón está vivo! ¡Aún está de pie!.
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La figura de Abdón Porte y su trágico final impactaron al genial escritor salteño Horacio Quiroga al punto tal que escribiera a dos meses de la muerte del futbolista –al que llama Juan Polti–, un cuento que fuera publicado en la revista argentina Atlántida en mayo de 1918.

Juan Polti, half-back
Horacio Quiroga

“Cuando un muchacho llega, por A o B, y sin previo entrenamiento, a gustar de ese fuerte alcohol de varones que es la gloria, pierde la cabeza irremediablemente. Es un paraíso demasiado artificial para su joven corazón. A veces pierde algo más, que después se encuentra en la lista de defunciones.

Tal es el caso de Juan Polti, half-back del Nacional de Montevideo. Como entrenamiento en el juego, el muchacho lo tenía a conciencia. Tenía, además, una cabeza muy dura, y ponía el cuerpo rígido como un taco al saltar; por lo cual jugaba al billar con la pelota, lanzándola de corrida hasta el mismo gol.

Polti tenía veinte años, y había pisado la cancha a los quince, en un ignorado club de quinta categoría.

Pero alguien de Nacional lo vio cabeceador, comunicándolo enseguida a su gente. El Nacional lo contrató y Polti fue feliz.

Al muchacho le sobraba, naturalmente, fuego y este brusco salto en la senda de la gloria lo hizo girar sobre sí mismo como un torbellino. Llegar desde una portería de juzgado a un ministerio, es cosa que, razonablemente, puede marear; pero dormirse forward de un club desconocido y despertar half-back del Nacional, toca en lo delirante.

Pues bien: un día, Polti comenzó a decaer. Nada muy sensible; pero la pelota partía demasiado a la derecha o demasiado a la izquierda; o demasiado alto; o tomaba demasiado efecto. Cosas éstas todas que no engañaban a nadie sobre la decadencia del gran half-back. Sólo él se engañaba, y no era tarea amable hacérselo notar.

Corrió un año más, y la comisión se decidió al fin reemplazarlo. Medida dura si las hay, y que un club mastica meses enteros, porque es algo que llega al corazón de un muchacho que durante cuatro años ha sido la gloria de su field.

Cómo lo supo Polti antes de serle comunicado, o cómo lo previó –lo que es más posible–, son las cosas que ignoramos. Pero cierto es que una noche el half-back salió contento de casa de su novia, porque había logrado convencer a todos que debía casarse el 3 del mes entrante, y no otro día. El 3 cumplía años ella, y se acabó.

Así fueron informados los muchachos esa misma noche en el club, por donde pasó Polti hacia media noche. Estuvo alegre y decidor como siempre. Estuvo un cuarto de hora, y después de confrontar, reloj en mano, la hora del último tranvía a la Unión, salió.

Esto es lo que se sabe de esa noche. Pero esa madrugada fue hallado el cuerpo del half-back acostado en la cancha, con el lado izquierdo del saco un poco levantado, y la mano derecha oculta bajo el saco.

En la mano izquierda apretaba un papel, donde se leía:

“Querido Doctor y Presidente:
Le recomiendo a mi vieja y a mi novia. Usted sabe por qué hago esto.
¡Viva el Club Nacional!

Y más abajo esos versos:
Que siempre esté adelante
El club para nosotros anhelo
Yo doy mi sangre por todos mis compañeros,
Ahora y siempre el club gigante.
¡Viva el Club Nacional!”

El entierro del half-back Juan Polti no tuvo, como acompañamiento de consternación, sino dos precedentes en Montevideo. Porque lo que llevaban a pulso por espacio de una legua era el cadáver de una criatura fulminada por la gloria, para resistir la cual es menester haber sufrido mucho tras su conquista.

Nada, menos que la gloria, es gratuito. Y si se la obtiene así, se paga fatalmente con el ridículo, o con un revólver sobre el corazón.”

(*) Diario La República 1999
Era un enorme INDIO, todo arrojo y corazón. Tenía los ojos de buen tipo, como debieron ser los de los últimos indios de esta tierra. Nacional era su ideal, lo amaba como el creyente a su fe. Sin Nacional y el fútbol, sus únicas guías, la vida para Porte no tenía sentido.
No hay fuerza más oscura e inescrutable que el honor. Por sentido del honor, especialmente en los pueblos latinos, las personas muchas veces dieron su vida. Por defender su honor cayó muerto el 2 de Abril de 1920, Washington Beltrán en el centro de la cancha del Parque Central, fulminado por una bala de José Batlle y Ordoñez.

No hay actividad, al menos en estos extremos del planeta, tan subyugante y pasional como el deporte, y en particular el fútbol. Por él en la madrugada del 5 de marzo de 1918, ABDÓN PORTE se pegó un tiro en el medio de la cancha del Parque Central, al saber que su ciclo en el Club Nacional de Football, llegaba a su fin.

En 1911 luego de una tumultuosa asamblea que terminó en ruptura, Nacional quedó en manos de ˜populistas˜. Así pasaron a formar parte del Club, gente como Antonio Benincasa (un zaguero que hizo historia), Angel Romano, Alfredo Foglino, Abdón Porte y Alfredo Zibechi, entre otros.
Porte debutó en la primera del C. N. de F. y el Club Libertad. Esa tarde jugó en la zaga junto a Alfredo Foglino, puesto que ocupó durante todo el año.

El 2 de julio de ese mismo año se inauguró el Parque Central, y allí estuvo el indio Abdón Porte, dominador del que se convertiría en escenario de notables acontecimientos deportivos. Esa tarde Nacional derrota al C.U.R.C.C. por 2 goles a 1.
En 1912 entró a copar la cancha. Se transformó en un centro medio gravitante. Apasionada a la hinchada y ante cada intervención suya surgía, un grito repetido en muchísimas tardes de porfías, UN SOLO GRITO… ARRIBA INDIO.

Hizo una carrera brillante, campeón Uruguayo con la tricolor en 1912, 1915, 1916, 1917. Titular en 207 partidos, número inusual para la época. Fue Campeón Sudamericano con la celeste en 1917, tuvo todos los laureles. Pero su día más glorioso fue el 11 de noviembre de 1917, tuvo todos los laureles. Ese Día en la cancha del Parque de los Aliados (actual pista de atletismo) tras empate con el C.U.R.C.C., su Nacional conquistó la ˜Copa Uruguaya de Propiedad˜. La hazaña era singular, y como tal la celebró.
Abdón Porte no lo podía creer. Desde el mismo Parque de los Aliados, tres mil personas en aplauso constante, con voces fervorosas y elevando gritos de victoria, saludaban el paso de los campeones, que iban en una carroza descubierta. Y su nombre estaba en el aire de la tarde. Su corazón parecía estallar, y al final ya nada escuchaba – ni los sones de la banda que abría camino, porque su emoción podía más.

Los ojos mansos lloraron esa vez.

Su orgullo era no haber fracasado nunca contra el C.U.R.C.C. rival tradicional.

Pero el tiempo no perdona y el fútbol de Porte, basado fundamentalmente en su potencia física, comenzó a decaer en ese mismo año de 1917, que precisamente fue el más glorioso de su carrera. Tuvo algunos partidos malos, la hinchada lo silbó algunas veces, y comenzó a vislumbrar, con lúcida desolación que se aproximaba el final de su ciclo. ˜El día que no pueda jugar más al fútbol me pego un tiro˜ afirmaba a quien quisiera escucharlo.

En 1918 entrevió el ocaso, entonces si tuvo en sus ojos la terrible melancolía que debe haber dominado a los indios, al saber que se extinguían. Intuyó que lo suyo iba a tornarse pesado.

La directiva decidió correr a Alfredo Zibecchi al centro. Porte era reemplazado, sería un suplente, un hombre de reserva.
El 5 de marzo de 1918, como en los días de sus hazañas, se dirigió al centro de la cancha del Parque Central. En lugar del grito de la hinchada, vibró un estampido que puso fin a su vida.
A la mañana Severino Castillo, canchero del Parque encontró su cadáver. Dentro de un sombrero de paja iba dirigida una carta al presidente del club.

La carta decía: ˜Querido Doctor Don José Ma. Delgado, le pido a Ud. y demás compañeros de comisión que hagan por mi como yo hice por Uds. Hagan por mi familia y mi querida madre. Adiós querido amigo de la vida˜.
Debajo de la firma de Porte, aparecían copiados unos versos: ˜Nacional aunque en polvo convertido, y en polvo siempre amante, no olvidaré un instante lo mucho que querido, hasta siempre.˜

A los versos añadía, que lo enterraran en el cementerio de La Teja junto a Carlitos y Bolívar Céspedes.

Si el suicidio es una actitud en el mejor de los casos absurda, el suicidarse por un motivo futbolístico parece una barbaridad incomprensible. Pero el ˜Indio˜ Abdón Porte, no podía razonar así. El fútbol y el Club Nacional de Fútbol fueron los únicos guías que tuvo en su vida. Su sacrificio, en toda su delirante irracionalidad, fue el acto de amor más puro y espontáneo de toda su breve y luminosa existencia.

via decano.com

Nacional lo mereció, lo hizo, pero el juez y el línea no lo vieron

Por la 2ª fecha del Grupo 2 de la Copa Bridgestone Libertadores, Nacional igualó sin goles ante River Plate en el Gran Parque Central.
A un primer tiempo parejo y sin demasiado brillo, donde Esteban Conde se lució con dos grandes tapadas y donde los nuestros lo tuvieron con un tiro de Sebastián Fernández despejado por Nicola Pérez y un posterior cabezazo afuera, le siguió un complemento a pura intensidad y donde el Decano fue el amplio dominador de las acciones.

De hecho, los tricolores controlaron pelota y terreno e hicieron todos los méritos para ponerse en ganancia.

Por derecha, por izquierda, de pelota quieta, de chilena (espectacular, de Kevin Ramírez, desviada por el arquero darsenero), jugando rápido y a un toque, pensando la jugada…, pero el tanto se hizo esquivo…o casi, porque a los 67´ Leandro Barcia en el área grande, tras un notable pase de Alfonso Espino-de gran juego-, remató, la pelota pegó en el travesaño, picó dentro del arco y salió.

Sin embargo, tanto el línea, Raúl López, como el juez, Víctor Carrillo, de flojo trabajo ambos, ignoraron la incidencia, privando a los albos de un gol claramente lícito.

A esas alturas, River ni siquiera amenazaba de contragolpe, como lo pudo haber hecho en algún momento al inicio del segundo tiempo, donde nuevamente Conde se lució.

Nacional fue, fue y fue. Imprimió intensidad, actitud y ganas, pero de forma increíble, se quedó sin premio.

Síntesis

Nacional 0-0 River Plate

via nacional.com.uy